SIN MIEDO A HABLAR

Aunque esto que vamos a comentar podriamos aplicarlo a todos los ámbitos que conocemos, en el escenario del trabajo del hogar también tiene su hueco. Muchas veces nos vemos en la tesitura, aunque nos cueste reconocerlo, que nos da pereza, apatía, agobio o hasta temor, hablar con la cuidadora a la que hemos contratado para cuidar de la casa y/o de los nuestros. Y vamos dejando pasar cosas,cosillas o cosas importantes con tal de no enfrentarnos a tener que hablar de lo que no nos gusta o con lo que no estamos de acuerdo que hace. Unas veces tenemos suerte, y en un cúmulo de casualidades, se arreglan los malentendidos; pero en la mayoría de las ocasiones la “bola silenciosa “se hace tan grande que acaba por incomodar tanto a trabajadores como empleadores, y el ambiente en casa se convierte en un infierno. No es necesario llegar a ese punto, ni tampoco a que se haga algo que no es de nuestro agrado para hablar con el trabajador, porque entonces parece que estamos continuamente fiscalizando si señalamos solo lo negativo. Hay una posibilidad, que facilita las cosas en este caso, si se está dispuesto. Si desde el principio queda claro lo que se espera de la cuidadora (o del trabajador en general), podemos reunirnos un par de veces al año para comentar el trabajo realizado. Si entre ese espacio de tiempo surgiera algún contratiempo, lo mejor es buscar un momento para hablar y quedar en algo concreto. Y sobretodo, alabar lo que nos gusta, no darlo por sentado, y si se muestra una actitud brillante, saberla reconocer y recompensarla.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s